Mejorando el aprendizaje

La alfabetización básica y la aritmética son habilidades fundamentales necesarias para que los niños progresen en la escuela. En particular, cuando los niños no saben leer, es poco probable que puedan aprender en otras áreas. Unos 260 millones de niños en edad escolar primaria y secundaria siguen sin ir a la escuela, y muchos más niños que están en la escuela no están aprendiendo lo suficiente para lograr la alfabetización básica a los 10 años. Esto se conoce como pobreza de aprendizaje.
 
La pobreza de aprendizaje está muy extendida, especialmente en los países de ingresos bajos y medios. Este es el caso no solo de los niños que no asisten a la escuela y de los que asisten a escuelas públicas, sino también de los estudiantes de las escuelas privadas, incluidas las católicas. Sin embargo, hay una serie de "compras inteligentes" o intervenciones recomendadas que se pueden implementar para reducir la pobreza de aprendizaje. Esta página proporciona recursos del Banco Mundial relacionados con el aprendizaje de la pobreza y su prevención.
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Esta página proporciona (1) una breve introducción a la pobreza en el aprendizaje y su medición; (2) un resumen de "compras inteligentes" o intervenciones rentables que pueden ser implementadas por redes de escuelas públicas o privadas para mejorar el aprendizaje a nivel mundial; y (3) un resumen de los enlaces clave a los recursos relacionados con la pobreza del aprendizaje. Estos diversos recursos son especialmente relevantes para los países de ingresos bajos y medianos, pero algunos de los principios subyacentes también son relevantes en los países de ingresos altos, especialmente para servir mejor a los grupos vulnerables.
Pobreza de aprendizaje
En octubre de 2019, el Banco Mundial y el Instituto de Estadística de la UNESCO introdujeron una nueva medida de pobreza de aprendizaje definida como no poder leer y comprender un texto simple a los 10 años. El indicador comienza con la proporción de niños en las escuelas que no han logrado competencia mínima en lectura y se ajusta por la proporción de niños que no asisten a la escuela (se supone que no pueden leer con competencia). Sobre la base de los datos disponibles en ese momento, las estimaciones sugirieron que el 53% de los niños en los países de ingresos bajos y medios pueden tener un aprendizaje deficiente. En los países de bajos ingresos, el nivel llegó al 80 por ciento. Con las tasas actuales de mejora, en 2030 aproximadamente el 43% de los niños seguirían teniendo un aprendizaje deficiente. Para acelerar el progreso, se adoptó el objetivo de reducir la pobreza en el aprendizaje al menos a la mitad para 2030. Se sugirieron tres pilares clave para lograr este objetivo:
  • Un paquete de políticas de alfabetización que consta de intervenciones centradas específicamente en promover la adquisición de competencia lectora en la escuela primaria;
  • Un enfoque educativo renovado para fortalecer los sistemas educativos completos, de modo que las mejoras en la alfabetización puedan mantenerse y ampliarse;
  • Una agenda de medición e investigación - para cerrar las brechas de datos y promover la investigación y la innovación orientadas a la acción sobre cómo desarrollar habilidades fundamentales.
Más allá de las iniciativas de educación, el informe también señaló que la lucha contra la pobreza de aprendizaje requerirá un enfoque multisectorial que incluya mejor agua y saneamiento, mejor salud y nutrición, mejor protección social para las poblaciones desfavorecidas, reformas de la administración pública y fortalecimiento de la gestión y el financiamiento de los servicios públicos.
Enfoques rentables para mejorar el aprendizaje 
En octubre de 2020, el Global Education Evidence Advisory Panel hizo recomendaciones sobre enfoques rentables para mejorar el aprendizaje a nivel global. Este panel fue convocado por el Banco Mundial y la Oficina de Relaciones Exteriores, Commonwealth y Desarrollo del Reino Unido. Está alojado por el Building Evidence in Education Global Group. Su mandato es proporcionar recomendaciones concisas, utilizables y centradas en las políticas para apoyar la toma de decisiones de los responsables políticos sobre inversiones en educación en países de ingresos bajos y medianos. En su primer informe, el panel identificó varias clases de intervenciones:
  • Muy buenas compras: las intervenciones más rentables, como proporcionar a las familias información sobre el rendimiento y la calidad de la educación;
  • Buenas compras: otras intervenciones altamente rentables, tales como: pedagogía estructurada combinada con materiales de aprendizaje y capacitación de maestros; programas para enseñar a los niños con el nivel de habilidad adecuado; y educación infantil/pre-escolar;
  • Intervenciones prometedoras pero con poca evidencia: programas que parecen mejorar el aprendizaje de manera rentable, pero donde se necesitan pruebas más rigurosas, como proporcionar estimulación temprana a los niños pequeños e involucrar a las comunidades en la gestión escolar;
  • Malas compras: intervenciones que (como se implementan típicamente) han demostrado repetidamente que no son efectivas o no son rentables; estos incluyen invertir en hardware de computadora u otros insumos sin realizar cambios complementarios (como la formación de maestros o una mejor gestión escolar) para utilizar esos insumos de manera eficaz. 
Enlaces a recursos útiles
Página web sobre pobreza de aprendizaje del Banco Mundial.
Datos de países sobre la pobreza de aprendizaje del Banco Mundial.
Informe sobre el desarrollo mundial sobre la crisis del aprendizaje (2018).
Informe sobre la erradicación de la pobreza de aprendizaje (2019).
Nota del Global Education Evidence Advisory Panel sobre intervenciones rentables (2020).

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